viernes, 14 de octubre de 2011

Campaña contra las adicciones en los adolescentes "Droga Alcohol"

Una vez que el adicto asume que necesita ayuda y que lo que esta viviendo es un problema grave que afecta su vida y de su entorno, el paso siguiente es la realización de un tratamiento.

El tratamiento no dependerá de un solo factor sino de varios: el contexto social, la relación con la familia, la historia personal y el grado de efectos negativos que la droga ya ha causado en el adicto.

Contar con un buen equipo médico y psicológico es fundamental para cubrir todos los aspectos necesarios para lograr una recuperación.


jueves, 6 de octubre de 2011

Estrategias de reducción del consumo


El objetivo de las técnicas psicológicas, descritas anteriormente, es la abstinencia del alcohol. Algunos pacientes que no reúnen criterios de dependencia, aunque presentan alguno o varios problemas derivados de su consumo, no se han planteado abandonar el consumo de alcohol por lo que es conveniente emplear otro tipo de estrategias como control y reducción del consumo. En estos casos se han empelado diversas estrategias psicológicas como:

Objetivos:

Monitorización del consumo de alcohol: consiste en el registro del número de unidades de alcohol consumidas en cada ocasión, junto con el cálculo del total semanal. Hay que señalar la duración del período de consumo, así como otras circunstancias como situaciones en las que éste se realizó, compañías, consecuencias y si utilizó alguna estrategia de reducción del consumo.

Establecer objetivos específicos para reducir el consumo: Aunque los objetivos los debe poner el paciente, puede ser útil dar orientaciones como:

  • Número máximo de unidades por semana.
  • Número de días de abstinencia a la semana.
  • No consumir en situaciones de alto riesgo.
  • Frecuencia del consumo en cada unidad de tiempo.
  • Reducir o cambiar el tipo de bebida.

Utilizar técnicas cognitivo-conductuales para aprender a responder de forma diferente en situaciones de riesgo y modificar el consumo.

Fuente: Fundación Manantiales

jueves, 29 de septiembre de 2011

Alcoholismo, intervenciones breves


Un problema muy frecuente entre las personas que presentan problemas derivados del consumo excesivo de alcohol es el bajo porcentaje de estos que acude a un servicio solicitando ayuda. Una solución a estas dificultades es la intervención en atención primaria.

Se realizan entre 1 y 4 sesiones de 30-60 minutos. La intervención breve se inicia con una evaluación global del paciente y del consumo de alcohol mediante una entrevista estructurada, cuestionarios, y pruebas biológicas. Luego, se presentan los hallazgos de la evaluación de una manera neutra, objetiva, clarificando los hallazgos y solicitando opinión o parecer al paciente. Posteriormente, se da consejo respecto del consumo de alcohol o se pacta con el paciente el nivel de consumo. Se suele dar material de apoyo acerca de la enfermedad y sus consecuencias.

Fuente: Fundación Manantiales

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Alcoholismo, terapias de grupo


Para muchos autores, la terapia de grupo es el método de elección en el tratamiento del alcoholismo. Sin embargo, no existe una técnica específicamente diseñada para el tratamiento de esta enfermedad; más bien existen múltiples orientaciones teóricas. Hay terapias de grupo de orientación dinámica, psicodrama, terapia emocional correctiva de Ellis, cognitiva-conductual (muchas de las técnicas explicadas anteriormente pueden realizarse en grupo) y grupos de discusión.

La terapia de grupo puede ser una experiencia de apoyo, terapéutica y educativa, que puede motivar y mantener a los pacientes en abstinencia. Los factores terapéuticos que intervienen son: identificación, comprensión de la influencia que el consumo de alcohol tiene en su vida, comprensión de sus reacciones y de los demás y aprendizaje en la comunicación de sentimientos.


Fuente: Fundación Manantiales

martes, 20 de septiembre de 2011

Alcoholismo, GRUPOS DE AUTOAYUDA


Fundamentos teóricos: La dependencia del alcohol es una enfermedad con componentes emocionales y físicos que puede ser detenida, pero no curada totalmente.

Objetivos: Conseguir la abstinencia aceptando que es una enfermedad crónica y progresiva, que las personas poseen una incapacidad para controlar el consumo de alcohol y que la abstinencia absoluta es la única alternativa. Para ello es necesario saber que se necesita la ayuda de un poder superior.

Desarrollo: Todos los grupos de autoayuda surgen cuando uno o varios pacientes con dependencia del alcohol encontraron que los recursos existentes eran inadecuados a sus necesidades. Todos organizan reuniones con diferentes modelos o formatos; el desarrollo y dirección de la reunión varía ampliamente entre los diferentes grupos. Una parte muy importante de los grupos es la ayuda del compañero o padrino; veterano que ayuda y comparte su experiencia con las personas más noveles.

Resultados: En un estudio comparativo entre terapia de grupo de alcohólicos anónimos, terapia cognitiva y terapia motivacional, durante tres años de seguimiento, los pacientes de los tres grupos experimentaron mejoría de su enfermedad, pero los que acudían a grupos de autoayuda estaban más comprometidos con el tratamiento de su enfermedad.

Fuente: Fundación Manantiales

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Cuando papá es alcohólico

Tener un padre alcohólico multiplica y facilita la cantidad de problemas que puede haber en un hogar.
Una persona adicta al alcohol no se perjudica solamente a si mismo sino también al entorno más cercano que lo rodea.
Sus cambios de humor, de hábitos y de tiempos,
sus malas contestaciones y hasta la violencia física y psicológica están a la orden del día y se transforman en factores comunes dentro de la rutina de la familia.
La tolerancia desaparece, la mala predisposición aumenta y las situaciones conflictivas se apoderan de el adicto perpetuando malos tratos a toda la familia.
Cualquier cosa, hecho, situación o tema que en otro momento se hubiera tratado con calma y madurez ahora se convierte en un drama existencial y en un dolor de cabeza para el círculo familiar.
El adicto pierde el control de sus decisiones, no mide sus palabras, mucho menos sus actos e impulsos. Se corre de los límites, juega todo el tiempo con ellos y descuida cuál es el o los efectos que sus comportamientos pueden causar en los demás.
Le hes difícil darse cuenta que necesita ayuda, que lo que está viviendo está terminando con su vida y la de su familia por eso el pedido de contención y asistencia tarda en llegar y en algunos casos nunca se manifiesta.
Es fundamental el rol de la familia. La intervención, a tiempo, de un equipo médico y terapéutico puede salvar la vida del adicto y mejorar la situación delicada que están viviendo.


Cuando pap